PACO YUNQUE
Paco
Yunque, quien llega con su madre a la escuela. Paco se siente muy asustado al
ver a muchos niños jugando en un patio grande. Su excesiva timidez hace que se
arrincone en una de las paredes.
Los
hermanos Zumiga lo llevan al salón. Al llegar al aula, el profesor lo hace
sentar en su carpeta, junto a otro niño llamado Paco Fariña.
Al
rato aparece.
Humberto
Grieve, quien llega tarde y descaradamente le dice al profesor que se quedo
dormido. El profesor le ordena sentarse en su carpeta al fondo del salón.
Grieve
busca con la mirada a Paco, lo ubica y se empecina en sentarse junto a él,
comienza a jalonearlo a su sitio, “él debe sentarse junto a mí porque él vive
en mi casa con su mamá, él es mi muchacho”.

Los
alumnos se reían de su ocurrencia. El profesor deja un ejercicio sobre los
peces que todos los alumnos deberán presentar después del recreo. Mientras el
profesor escribía la pizarra, Grieve, molesta y golpea a Yunque y a Fariña, el
profesor se da cuenta el desorden, no toma importancia las quejas. El profesor,
quizá por temor, a Humberto, le reprende suavemente:
“¡Un
niño decente como usted, debe portarse bien!”.
Llega
la hora del recreo y Grieve comienza a maltratar a Paco, lo jalonea, lo empuja,
lo patea, brinca encima de él; inmediatamente, Yunque es defendido por Fariña.
Humberto
Grieve amenaza y golpea a éste. Otros niños intervienen también en la pelea.
Al
ingresar al salón, el profesor continúa con el tema de los peces y luego a
recoger la tarea. Paco Yunque, desesperadamente, busca en su cuaderno el
ejercicio que había realizado, se da cuenta de que le habían arrancado la hoja
con su tarea resuelta. Grieve robó su ejercicio y en el momento en que el
profesor recoge la tarea, lo presenta como sí fuese su trabajo. El director
visita el salón y al preguntar al profesor, “¿quién es el mejor alumno de su
año?”, éste le responde que “la nota más alta la ha obtenido Humberto Grieve”
Así.
Grieve es premiado, una apreciación engañosa, Humberto es mentiroso, vanidoso,
abusivo, impuntual y ocioso; mientras tanto Paco Yunque, que está sentado al
lado de Fariña, se queda llorando agachado sobre su carpeta.
Autor
:César Vallejo